lunes, 25 de febrero de 2019

DIOS

Es interesante ver cómo nos desgastamos buscando definir a Dios desde la perspectiva de lo que queremos que sea. Es como la baraita en el estudio del Talmud. Primero tenemos una mishná, segundo; la adornamos de infalibilidad y tercero, tenemos una baraita o sucesión de baraitas que tratan desesperadamente de no contradecir la mishná y lograr por algún milagro que el contenido se le amolde ( a la mishná ). 

El problema no está en las explicaciones acerca la baraita .. el problema está en otorgarle a la mishná un carácter inmutable. 

Con Dios pasa lo mismo. Dios es un relato. Todo, absolutamente todo lo que “creemos” saber De Dios es un invento; todo, no exista una sola palabra que no responda a una creencia, prosa, canto o poema que existe única y exclusivamente porque hemos decidido creen en él. Dios es, luego, una decisión y un invento que existe en la imaginación colectiva de los hombres. 

Pero ¿existe Dios?. 

Contrario a lo que podrías creer en este momento de la lectura, yo afirmo que si existe, pero por razones diversas y me encanta cuando Moshé lo descubre y le pregunta a la fuerza que coloca las llamas en la zarza sin quemarla que quién es. SOY EL QUE SOY. Wow, tenemos la respuesta al frente nuestro pero nuestra necedad, nuestro ego y nuestra necesidad de darle al relato una forma que nos de paz y nos arregle nuestros problemas termina siendo siempre victoriosa. DIOS ES EL QUE ES. Y, cuando resulta no ser el que es – porque no se amolda a nuestro concepto -, entonces nos desgranamos excusándolo por no cumplir nuestra expectativa pero ni por un instante dejamos la expectativa para aceptar la realidad. 

Dios es el o lo que es, y definitivamente, no es aquello que hemos creado de él. Somos responsables de que “al principio creó el hombre a Dios a su imagen y semejanza” y durante miles de años hemos tratado que este invento funcione y, cuando no lo logra escondemos su inutilidad ( la del modelo ) en el concepto de FE y de MISTERIO y convertimos la imagen De Dios en el destinatario de nuestras propias idolatrías y ese SOY EL QUE SOY, pasa a ser el SOY EL QUE TU DESEAS QUE SEA. La falta de humildad y nuestro ego terminan venciendo siempre. 

Simplemente no podemos aceptar ser una criatura mas en un cosmos lleno de vida. no podemos. 

Veamos: ¿ Qué sabemos De Dios ? .. NADA, absolutamente NADA. Ergo, si nosotros no sabemos nada acerca De Dios – mas que los inventos y delirios personales y colectivos que nos hacen “sentirlo” – y si a quien está a nuestro lado le pasa lo mismo y tampoco sabe nada acerca De Dios y, si todos los sabios coinciden con que Dios es indescriptible, entonces ¿cómo es que todos si sabe qué quiere, cómo lo quiere y cuándo lo quiere ?

Nunca he comprendido esto. 

Inventamos que Dios es un padre ( esta majadera tendencia a humanizarlo ) y entonces nos aconseja y nos regaña… No sabemos qué, quién, cómo o cuándo es Dios pero nos damos el tupé de hablar en su nombre sobre todo cuando se trata de levantar fondos; porque paradójicamente el Dios que promueven los que manifiestan conocer su voluntad tiene la capacidad de crear universos, planetas y generar vida de entre las piedras, pero no puede producir dinero.

Bueno, te voy a contar que creo. 

a) Creo en aquello que puedo comprender a través de mis sentidos y el uso de la razón. Para algo los tengo ¿ no ?. Si mi razón y sentidos no me sirvieran para lograr entender que lo que no percibo o no existe o aun no lo he descubierto, entonces, ni mi razón ni mes sentidos tendrían sentido de ser.

b) Aquello que no existe pues no existe. Aquello que no he descubierto y que nadie ha descubierto – como podría ser un nuevo elemento de la tabla periódica que aun no sale a La Luz – pues desde un punto de vista intelegible aun no existe. 

c) Es evidente que existe un “algo” creador; me explico: Hay un universo, galaxias, sistemas, soles y planetas y en éste que vivo, hay organismos animados e inanimados. Nada se obtiene de la nada así que existe una fuerza creadora a la que yo llamo Dios. 

d) No se nada de esa fuerza creadora. Nadie sabe nada acerca de esa fuerza creadora.

e) Sé que Dios – y esto es duro – no es la suma de los atributos que le hemos dado. Los conceptos de amor, justicia, omnisciencia y poder no se le pueden aplicar. Cada uno tiene una prueba en contrario. Si fuera justo y todo poderoso y nos amara como un padre, no permitiría la desigualdad ni la injusticia y muchos hornos no se habrían construido ni muchos judíos habrían muerto en el holocausto ni en los 2000 años de persecuciones. Ni habrían existido guerras, ni miseria, ni hambre, ni peste. 

Las pruebas en contra de estos atributos es tan abrumadora que no comprendo cómo se sigue defendiendo el punto. Dios no es humano ni piensa como humano. De hecho, todo apunta a que ninguno de los atributos que le hemos inventado se le aplica. Entonces ¿porqué los mantenemos?, bueno, no lo se. Supongo porque un Dios sin atributos no es fuente ni de poder ni de riqueza. Además, la fuerza de un relato imaginado depende de que se crea en él para calar en el imaginario colectivo. Una vez que se cree, la creencia es mas grande que el objeto de la creencia y ésta logra que convirtamos el aroma de rosas en una aparición mariana o una cura diferente a una enfermedad común se transforme en un milagro y el establecimiento de una nueva meta; buscar el sentido que Dios quiere para la vida de la persona que curó. 

Sé que son palabras duras y me disculpo por ello. En fin, miles de libros de argumentos a favor de la existencia de un Dios hecho a la medida de las necesidades humanas se desvanecen con sólo abrir la ventana en un día de tormenta o cuando algún criminal decide disparar el arma contra las sienes de un inocente. 

f) ¿ Qué mas sé ? Bueno, sé que existe una fuerza creadora, que no comprendo, que no creo que llegue a comprender en el transcurso de mi vida, que aquellos que dicen comprenderla tampoco la comprenden. 

También sé que puedo percibir esa fuerza creadora a partir del resultado de la creación misma y que soy parte de esa creación. 

g) Se que, hasta donde sabemos al día de hoy, y hasta donde hemos aprendido a utilizar la “inteligencia” tal y como la conocemos, la materia y la energía no se crean ni se destruyen, simplemente se transforman y como señalan Sagan y DeGrass Thyson, somos “polvo de estrellas”. 

Nuestro ser, todo lo que somos y la energía que nos mueve ha estado encapsulada en un sistema, en un planeta que forma parte de una galaxia que forma parte de un universo que es parte de esa fuerza creadora. 

No me voy complicar con las ideas panteístas de Spinoza ( ni las que él tenía ni las que le han asignado ), ni quiero ingresar a analizar conceptos de filosofía de Nietze o Sasoferrato. .. quiero responder únicamente a mi observación y lo que mi inteligencia me indica utilizando algunos pocos principios, simples y básicos. Si lo hago, me doy cuenta que soy parte de un sistema; como una gota de agua en el océano o como un ladrillo en la pirámide. A ver, ¡no somos tan importantes!, pero a la vez, tenemos la oportunidad de entenderlo a simple vista y con solo un poco de meditación. 

Y ¿ qué papel tiene Dios en esta ecuación de pensamiento ? 

Pues yo lo identifico con esa fuerza creadora y  listo. ES EL QUE ES. 

¿Quieres ver milagros? observa las leyes de la física, ¿ Acaso puede existir algo mas maravilloso que la diferencia de pulso del tiempo al acercarse al horizonte de eventos de un agujero negro supermasivo capaz de doblarlo y desviar La Luz de su curso ? 

Dios es Dios; un “algo” creador cuya creación nos incluye y que, por cualquier razón – en realidad no importa cuál sea – nos permite entenderla tal de acuerdo con nuestras capacidades y que nos invita a vivir la vida que ha derivado en nosotros. 

En mi humilde opinión, agregarle algo mas, siquiera una coma, es agregarle un relato, un invento a la realidad y generar a partir de éste una creencia que nos hace volver al círculo vicioso de la lucubración innecesaria acerca de qué es o cómo es o cuándo es Dios.

h) ¿Dirige Dios mi vida? En realidad creo que no. 

Sé que así como Dios no es la suma de los atributos que le hemos inventado para que calme nuestros temores, también sé que Dios no es un amigo invisible pendiente de nuestras súplicas y dispuesto a alterar las reglas de la física universal ni la biología planetaria para cumplir mis deseos y olvidar los afanes de los demás. Eso si que lo se.

i) ¿Rezo? Si, claro, pero hago una sola cosa; Dar Gracias porque para ser agradecido no necesito que el receptor de mi agradecimiento siquiera se de cuenta de cuánto le agradezco. El agradecimiento es un sentimiento propio, egoísta, alegra el alma porque devuelve el favor que has recibido al vivir, al respirar, al poder pensar y el poder descubrir tu entorno y dejo a Dios “ser el que es” sin esforzarme en el inútil esfuerzo de tratar de entenderlo y sin escuchar a los “peritos” que dicen conocerlo; a esos les huyo !

miércoles, 29 de agosto de 2018

¿ ES LA BIBLIA UN LIBRO HISTORICO CON VERDADES ABSOLUTAS ?

Revisando algunos  videos me llamó poderosamente la atención el siguiente:

https://youtu.be/ulGdCJFQwHU 

   Video que encuentro particularmente interesante por no tratarse de un descubrimiento arqueológico en particular sino, mas bien, de la importancia de la arqueología y sus aportes en el descubrimiento real de la historia como un esfuerzo general. 

   Pero mas que los videos lo que mas me llama la atención es la respuesta del creyente religioso con relación a la Biblia y su papel histórico amén del esfuerzo real de buscar que la historia calce dentro del contenido bíblico antes que llevar a cabo el ejercicio opuesto. 

   Claro, la mía, es una opinión personal, pero creo que los aportes mas importantes que puedo tomar de los videos así como del video de las excavaciones de Meguido y de mis propios descubrimientos racionales y objetivos son los siguientes 

   a) La Biblia es un libro escrito por hombres. No es divino, no es inspirado por Dios y desde luego que no fue dictado por Dios a Moshe en el Sinai ergo no contiene verdades absolutas y desde luego que no es infalible. 

   b) No es un libro de historia. Es un libro que contiene elementos históricos, míticos, relatos, cuentos, poemas, normas dietéticas, normas jurídico-sociales, sexualidad, ética, dieta y, adicionalmente, acerca de religión entendida esta como un "pacto" en donde los individuos a cambio del cumplimiento de ciertas normas éticas reciben un premio de parte de la deidad. Es, en términos simples, un libro referencial, un manual de creencias y una guía para ubicar elementos que nos permita construir la historia. 

   c) Los descubrimientos arqueológicos no confirman las historias de la biblia sino que la biblia, como referenciador histórico nos permite llegar a ciertos descubrimientos que no necesariamente guardan relación con la voluntad del escritor bíblico que, como todos sabemos, escribe siempre desde una perspectiva victoriosa, vencedora. 

   De forma que, para mi, el contenido / mensaje  general de los videos es que la Biblia es un extraordinario referente sin embargo, no el único y ciertamente, no el mas confiable. Para muestra varios botones; el mito de los patriarcas; la relación genealógica entre padre, hijo y abuelo ( Abraham, Isaac y Iaacob ) parece no ser tal sino, antes bien, tres relatos diferentes, de tres lugares diferentes en donde el concepto tribal y los lazos ( reales o forzados ) entre los miembros del clan y su fundador aparente son la forma en que las personas de la época comprendían sus antecedentes históricos y daban forma ( y comprendían )  a su de gobierno tribal y de clanes después de la Transición derivada de las invasiones de los Pueblos del Mar. Otro ejemplo es que sería imposible datar el viaje de Abraham en una época anterior a la existencias de los Filisteos lo que lo ubica, necesariamente, en algún punto al inicio del primer milenio AEC y no en el 1800 AEC. 

   En conclusión; siendo que, hoy en día,  la historia  se ha desarrollado como una  "ciencia objetiva" (con apenas doscientos años de desarrollo como tal ), son los descubrimientos arqueológicos y el universo de sus contenidos los que nos pueden enseñar la "ruta de procedencia" de los hechos históricos y que nos lleva no sólo al descubrimiento de los hechos en si mismos, sino hacia nuestra forma actual de pensar en donde los textos bíblicos pasan a ser un referente que no confirman la historia sino al revés, son un magnífico referente que la historia, de vez en cuando, puede confirmar o antes bien, contradecir y encontrar en esa contradicción la verdad de los hechos.  

   Esta línea de pensamiento nos lleva a una inevitable pregunta; 

   ¿Entre los descubrimientos arqueológicos y las palabras de la biblia con cuáles me quedo? 

   Bueno, siendo que la biblia no es un libro de historia objetivo ni es la palabra inefable De Dios  yo me quedo con la arqueología y el desarrollo racional y frío de los eventos históricos y el estudio antropológico del desarrollo de las ideas. 

martes, 28 de agosto de 2018

SHABAT, una experiencia viable

Hemos aprendido a vivir y sentir el shabat como una isla en el tiempo, un palacio al final de la semana. El día de “no hacer”; el día del descanso. El tiempo sagrado en que nos conectamos con la divinidad, algo así como si Dios estuviera en el salón de fiestas de un gran hotel y nosotros en el adyacente cerrado por una puerta corrediza que en shabat abrimos para contar con un solo espacio compartido.

Hay muchas y muy bellas referencias al Shabat así como 39 obligaciones de no hacer, cientos de páginas de teorías teológicas y pensamientos filosóficos. Cada autor judío dedica en algún momento de su vida a la redacción de unas cuántas páginas al tema de Shabat

Pero ¿Cómo vivo mi shabat en la vida real?, ¿Resulta viable en el mundo de hoy, al menos para mi, vivir el shabat cumpliendo las 39 melajot?

Para mi, como judío progresista y humanista que ve los postulados de la Reforma Judía  y el pensamiento moderno como mas atractivos que la ortodoxia y el conservadurismo el shabat tiene una dimensión mixta de “síes” y de “noes”

Veamos, yo vivo un Judaísmo que le dice sí a vivir la vida intensamente, sí a la búsqueda de la felicidad y, sobre todo, sí a la voz interna que informa y define mis acciones cotidianas. Cuando debo escoger entre la Halajá y mis propias decisiones escojo lo que deseo hacer según mi leal saber y entender de las cosas. Así, la libertad de escoger aquello que deseo para mi vida se convierte en el principal ingrediente en la receta de este día.

A lo dicho, le agrego el hecho de que la Halaha se escribió cuando el concepto de trabajo y la tecnología eran tan diferentes que si transportáramos a una persona del Siglo XVI y la colocáramos durante sólo 12 horas en la jornada diaria de un profesional común de hoy en día nuestro viajero del tiempo simplemente no comprendería el 99 % de lo que sucede en su entorno. Cambiamos desde el concepto de riqueza material antes basada en oro y monedas por números en informes electrónicos bancarios y vivimos en un tiempo en donde ha desaparecido el 80 % del trabajo manual y acuñamos una palabra nueva que acompaña a las nuevas formas en que cansamos nuestro cuerpo y espíritu; el “Stress”.

Adicionalmente, en esta receta decisoria le sumo mi pasión por los elementos externos judíos y que me “ayudan” a vivir mi judeidad con una mayor entrega (entiéndase bien, dije “ayudan” y no usé la palabra “definen” ya que mi judaísmo no está definido por elementos físicos externos, en otras palabras, las mezuzot de mi casa podrían desaparecer y aun seguiría siendo un judío comprometido con mi judaísmo)

Así, tomando conceptos de la Torá, de las enseñanzas de los Jajaim, de mi Rabino, de mis estudios y sobre todo, de mi conciencia, estas son las cosas que hago y no hago en Shabat partiendo de la base de que, antes de concentrarme en los “no” prefiero empezar mi sábado con los “si” porque shabat es un día para disfrutar el regalo de la vida comiendo, tomando buen vino, haciendo el amor, leyendo un buen libro.

Pues bien, el viernes en la noche, justo cuando el programa de geolocalización de mi teléfono lo indica, cantó el Shma y acto seguido enciendo las velas de shabat. Recito tanto la brajá de encendido de las velas tapándome los ojos a la vieja usanza como el kidush. Nunca enciendo menos de dos velas y, generalmente, enciendo varias, al menos cinco y lo hago invariablemente en cualquier lugar del mundo en que esté en ese momento; mi casa, el hotel, el aeropuerto. No importa a donde esté, siempre enciendo mis velas a la hora que me indique mi teléfono. 

Si traigo conmigo algún vino, me sirvo media copa y de inmediato hago mi brajá sobre el vino. 

La oración del pan y la purificación de las manos la llevo a cabo justo antes de comer purificando mis manos, en silencio, en el lavatorio mas cercano – salvo en mi casa en donde uso el tarrito de dos orejas -

Y con ello, doy inicio a mi shabat en donde en mi se lleva a cabo una transformación casi milagrosa. Al separar la manos de mi cara y observar las velas  encendidas me invade una paz que no he podido aprender a describir y en ese momento, me “separo” de la jornada de mis días. En ese momento dejo de trabajar en cualquier actividad ordinaria y que me produzca dinero o que me genere alguna forma de stress o preocupación profesional o comercial. Se produce un bloqueo interesantísimo porque he desarrollado la habilidad de “dejar de pensar” en el trabajo. 

Es que, simplemente, “algo” se “apaga” dentro de mi… ¡es maravilloso!. 

Bien, por lo demás, mi vida sigue mas o menos igual con todo aquello que no sea trabajo productor de riqueza o generación excesiva de energía y, desde luego, nada que produzca stress (laboral). No apago la computadora, pero eso si, la utilizo lo menos posible y sólo para navegar en temas de trenes, viajes, estudio o lecturas agradables. No reviso el correo electrónico, ni escribo correos, sin embargo, si uso los mensajes de texto y audio así como aplicaciones como Facebook y WhatsApp. No escribo sobre papel ni sobre ninguna superficie en donde mi escritura pueda ser permanente y procuro, en la medida de lo posible, no usar mis tarjetas de crédito salvo casos excepcionales. Definitivamente no uso dinero común. Las entradas al cine (porque sí voy al cine porque el cine y las películas me encantan y me distraen sobremanera) las compro por internet días antes de shabat lo mismo que el alquiler de alguna película que quiera ver el fin de semana porque sí uso mi televisor y mi proyector. 

Bien, estas ideas fueron algo generales; si vemos mi cotidianeidad, los viernes en la noche ceno y entonces hago las brajot de las manos y la del pan que generalmente sobre un bollito porque en mi lucha contra el peso he decidido no hacer jalot que como sólo en la sinagoga.

Como los viernes procuro trabajar desde la casa esto provoca que generalmente no vaya a la Sinagoga en la noche. En general, el servicio  de Kabalat  Shabat es muy agradable y mi rabino lo dirige espectacularmente bien,  pero la sinagoga me queda a 17 km y tengo que manejar en medio de un tránsito horrendo a la hora pico el día en que mas cansado estoy. Por otro lado, no siempre estoy de acuerdo con la posición conservadora del rabino en su drashá y lo cierto es que no soy muy fan de escuchar temas que no puedo discutir; digamos que por mi convicción como judío progresista y de corte reformista no siempre estoy de acuerdo con las posiciones mas conservadoras del Rav. y encontrarme en situaciones en donde no puedo expresar mis ideas contrarias me resulta particularmente incómodo.

Siguiendo con mi viernes en la noche, invariablemente, me tomo uno o dos wiskis y generalmente me acuesto al filo de las 11 pm viendo una película o leyendo la parashá del día siguiente y estudiando algunos comentarios, en especial, los de Nejama Leiwovitch que es una de mis autoras preferidas. Debo indicar que sí utilizo el televisor y generalmente leo en mi ipad; debemos reconocer que pasamos a ser del “pueblo del libro” al “pueblo de la tablet”.

Algunos viernes la paso en mi maqueta de trenes o hablando con mi familia y es muy raro – casi imposible – que salga de la casa y por lo general  - al menos por lo que resta del viernes - apago mi teléfono celular casi inmediatamente después del encendido de las velas pero no porque huya de la tecnología – todo lo contrario, en shabat es cuando mas “disfruto” de la tecnología actual – sino porque me escondo de las llamadas telefónicas; por alguna razón que no comprendo, me resulta particularmente molesto recibir llamadas telefónicas el viernes en la noche y vuelvo a encender mi teléfono el sábado en la mañana antes de salir a la Sinagoga procurando usarlo lo mínimo posible.

La entrada del shabat es un acto tan sublime para mi que sólo me invita a descansar, leer, comer y desconectarme profundamente del trabajo profesional y comercial el cual reemplazo por otro tipo de labores que, para algunos podrían estar prohibidas pero que hoy en día me ayudan a descansar mi cerebro y espíritu y combatir el stress como lo es – tal y como recién comenté – arreglar mi maqueta de trenes lo que implica cortar, pegar, construir, conectar cables, usar electricidad, bombillas, arreglar locomotoras y carros,  pintar y armar estructuras limitándome sólo con el uso del fuego; pase lo que pase una vez que inicia shabat no enciendo velas ni soldadores. Igual, no utilizo lapiceros o marcadores de tinta para escribir, ni siquiera, sobre las mesas de los trenes en las áreas en donde estoy trabajando.

Siendo necesario el descanso mental y luchar contra el stress, mi hobby pasional es una de las formas mas eficaces de descansar mi mente y créanme, hoy en día mi cerebro se cansa mas que mi cuerpo y las labores que no hago las evito por dos razones; para obligarme de verdad a descansar y porque corresponden con elementos propios de mi ser judío. Si bien en cierto -para mi-  lo que hago o no hago no me define como judío es igualmente cierto que respetar tanto como puedo las limitaciones de shabat son una forma de identificación con el pueblo que escogí. 

El sábado me levanto temprano, me baño pero no me rasuro – me rasuro los viernes en la mañana o bien, en la tarde, antes de encender las velas -. Uso jabón, cepillo de dientes, me amarro zapatos y escojo mi ropa. Luego manejo mi auto – a regañadientes -  hasta la Sinagoga y disfruto plenamente el servicio de Shaharit. Luego del oneg de la Sina – generalmente delicioso y abundante – regreso a mi casa, y al filo de las dos de la tarde me pongo una camiseta y un bóxer, cierro las cortinas de mi cuarto, apago la luz, enciendo el aire acondicionado, saco las sábanas de la cama, coloco cuatro almohadas, descuelgo el teléfono de al lado de mi cama y hago mi famosa “siesta de shabat”; esta es mi versión HD de mi siesta. Existe la versión SD en la que no me pongo pijama. Todos en mi casa saben que se castiga con 20 años en las galeras a quien se atreva a despertarme y todas mis hijas y mi esposa están invitadas a participar de la siesta conmigo pero generalmente sólo María Paula ( Rahel ) me acompaña en la jornada. Siempre se queja diciendo: “.. papi, que aburrido, ya vas a dormirte la tarde … “ pero se recuesta a mi lado, le paso la pierna por encima y creo que se duerme antes que su cabeza llegue a la almohada de hecho, me resulta interesante que se queje tanto y se duerma tan rápido y tan profundamente. Claro, María Paula es judía hasta los huesos y su naturaleza la vence. 

La siesta de shabat es para mi tan importante que si  viviera en una isla solitaria y perdiera la noción de los días, yo sabría qué día es shabat porque inevitablemente mi cuerpo cedería ante la tentación de dormir el sábado en la tarde, exactamente a las 2 pm. Es inevitable.

Al despertar – o si por alguna extraña razón no he podido dormir – me quedo en la casa y procuro no manejar mi auto. Y bueno, cuando no estoy metido con mis trenes o hablando con mis hijas y esposa camino por el barrio, tomo el sol, estudio, leo, y sobre todo medito Hago de meditar uno de los propósitos de mi shabat y casi invariablemente medito acerca de mi ser judío que es el tema principal de mi amidá, pero ese será otro tema.

Al final del día fallo con el rezo de Havdalá. Hubo un tiempo en que si lo hacía y creo que lo debo hacer nuevamente. La ceremonia de separación es importante, el es “hasta la próxima” que contiene mi ilusión de volver a vivir un shabat aunque tenga frente a mi una semana que siempre es dura de trabajo, tensión y responsabilidades.

De momento simplemente dejo pasar el tiempo y cuando anochece beso a mis hijas y el shavua tov es inevitable. El shabat termina para mi y empieza mi semana nuevamente y poco a poco regresan mis pensamientos laborales, el stress, las llamadas, la planificación ..  hasta el viernes entrante en que con algunas variantes mi espíritu ( otro tema para el foro … ) regresa a vivir intensamente el shabat siguiente. 

viernes, 20 de julio de 2018

DETENCION DEL RABINO MASORTI POR HACER MATRIMONIO EN ISRAEL

Este tema lo vamos a tratar a partir de la información contenida en esta publicación:

Israel detains Conservative rabbi for performing non-Orthodox weddings
https://www.haaretz.com/israel-news/israel-detains-conservative-rabbi-for-performing-non-orthodox-weddings-1.6291221

REGLAS DEL BLOG

Shalom Javerim

Estas son las reglas del Blog

1.- Son bienvenidos todos los Judíos, de cualquier denominación, hombres y mujeres que sean Bat o Bar Mitzvah, así como personas no judías pero que se encuentren en un proceso de conversión / adopción del Judaísmo.

2.-Existe total libertad de comentario. No se editará el contenido de un comentario SALVO que se usen malas palabras. Deseamos enfatizar el hecho de que este es un blog de Judaísmo Progresista. Si el partícipe se siente más cómodo en una denominación no progresista, entonces, debe modular el tono de sus críticas y ser absolutamente respetuoso con la opinión de los demás.

3.-No se pueden usar malas palabras, ni hacer chistes, ni promover cadenas de mensajes, ni promover temas que no guarden relación con el Judaísmo y el Pueblo de Israel

4.-No se admiten comentarios de corte politico electoral de ningún país, ni de la tierra de Israel. Sin embargo, si se puede hacer comentarios y críticas a la política Israelí y al Gobierno de Israel.